Hay muchas definiciones personales de comunicación pero el latín dice:

Comunicación (Del latin Communicatio –onis): Correspondencia entre dos o mas personas. Transmisión de informacion mediante un código común al emisor y al receptor (expresion y escucha).
Com: con (acompañado).
Unio –onis, union.
Actio -onis, acción, realización, actividad, movimiento.

Comunicación entre tu y yo significaría pues:

Tú y yo unidos a través  de una acción. Yo te escucho mientras tu te expresas y tu me escuchas mientras yo me expreso (nos unimos, nos comprendemos).

Sencillas frases muy utilizadas en la retorica y poco en la practica, ya que tanto la expresión como la escucha suelen ser deficientes.

En la union hay respeto. Entendiendo por respeto que te dejo Ser y que me dejo Ser. Y tu lo mismo. Y, solo hay dos variantes:

1ª Yo me respeto a mi y te respeto a ti.
2ª No lo hago a ninguno de los dos.

No existe una tercera variante en que sí me respeto a mi y no a ti (o a la inversa). “No Respetarme” a mi mismo es frecuente y sucede, por ejemplo, cuando quisiera decir algo y no me lo permito por temor a tu opinion sobre mi. Y a la contra, “Sí Respetarme” a mi mismo sucede cuando me permito expresarme (al margen de si te gusta o no).

¿Porqué tanto la expresión como la escucha suelen ser deficientes?
En cuanto a la expresion … ¿qué informacion expreso? ¿Expreso lo que tengo (lo que pienso, lo que quiero, lo que sé, lo que necesito) o expreso solo lo que creo conveniente en funcion de mi temor a fallar, a ser rechazado?

En cuanto a la escucha … ¿Cómo es mi escucha? ¿Es calmada porque me gusta lo que dices o porque estoy deacuerdo contigo? O ¿estoy nervioso porque siento temor de que no estés deacuerdo conmigo o no te guste algo de mi? ¿no hablo por la boca pero parloteo en la mente? ¿estoy realmente en silencio?

El temor es la base de la incomunicacion.
El temor fundamental es al rechazo (¿te parecera bien lo que yo digo? ¿seguiras queriendome como amigo? ¿seguiras siendo amable conmigo? ¿seguiras valorandome profesionalmente? ¿seguiras teniendome en cuenta? ¿me criticaras? ¿hare el ridiculo? Esto me produce el temor suficiente como para que yo no exprese lo que tengo sino que solo exprese lo conveniente. Entonces no soy yo mismo, mi autoestima y mi seguridad están lastimadas. Así no puedo aportar comunicación.

Tal vez estas reflexiones las he leido mil veces. Es posible. Y tal vez lo lea rapidamente y por encima, pues “yo ya sé”. Ahora bien, la cuestión es: ¿tengo dificultades de comunicación o no las tengo? Si las tengo, y verlo me hace sentirme incomodo, es que me estoy juzgando a mi mismo. Y un juicio solo tiene sentido cuando hay otras personas. De ese modo vuelvo a entrar en el bucle del temor al rechazo y a la autoestima y seguridad lastimadas.

El temor a ser visto y sentirse herido genera un circulo vicioso (Ojo: Ser herido y sentirse herido no es lo mismo). Superar el temor no se logra volviendo a ocultarme. Es este asunto hay algo sorprendente. En el instante en que me muestro (aun a riesgo del rechazo) se suceden unas sensaciones fisicas ligadas al desagrado emocional que … se van desvaneciendose con el transcurso de los segundos, y aparece una inesperada sensacion de calma, de ….. ¡bueno … ya esta! Miro y veo que que no era para tanto. Todos tenemos esa experiencia. Solo que la olvidamos. Ahora bien, si en lugar de eso evito la situacion, entonces guardo el temor bien empaquetado en algun lugar dentro de mi y … de momento no me libro de el.

¿Cual es el origen del temor al que dirán? Es antiguo, no me sucede desde hace un mes o un año. Lo vivi y aprendí de niño. Los adultos que tenia a mi alrededor no lograron que desapareciese de mi (no podian ayudarme si ellos tambien lo tenian). Así que lo cogí. Pero, no soy temor. Tengo temor, que no es lo mismo. Mi pasado me tiene atrapado, de momento.

En las dificultades de comunicación que tenemos como grupo familiar, social, laboral, educativo, .… solemos hacer lo siguiente: yo intento tu transformación y tu intentas mi transformacion. Estas dos labores son muy dificiles de realizar. Solo es posible que yo me transforme a mi mismo. Y, luego, eso te transforma a ti (sin que yo lo pretenda).

Así que: la transformacion personal es imprescindible para la creacion de una buena relacion con los demas, tanto si son mis compañeros de trabajo, mis hijos, mis alumnos, mi pareja, etc. Solo esa tranformacion genera una buena comunicación. Es decir la comunicación no se fabrica artificiamente a traves de una buena idea de lo que creo que la comunicación es. La comunicación es el resultado automatico de mi transformacion interna, de afrontar mis propias carencias, mi inseguridad, mi temor, de mostrar mis dificultades, de no estar a la defensiva. Cuando eso sucede, dentro de mi comienza a aparecer la calma. Esa calma es el sustrato de la comunicación. Pero no puedo llegar a la comunicacion por un atajo, no puedo llegar con una buena idea acerca de lo que creo que la comunicación es. La comunicación llega sola si hay calma interior. Empujar en otra direccion es perder el tiempo. Puedo decidir no hacer un trabajo personal, estoy en mi derecho, pero es ese caso aun no puedo aspirar a tener comunicación. Aunque sí puedo hablar, solo que hablar y comunicarse no es lo mismo. Hablar (del latin Fabulor): Articular, proferir palabras.

Suelo decir de los demas cosas como: “No se centra. Es especialista en evadir el momento y poner excusas. No agarra el presente. Qué falta de motivación tiene. No es claro. Siempre culpa al exterior. Quiere que se le de todo hecho. No se comunica. No se implica. No comparte. No me tiene en cuenta. Me juzga. No tiene confianza en mi. No colabora. No toma decisiones. No me respeta. No tiene iniciativa. Etc.”.

Hay un cuento muy ilustrativo que me resulta util recordar antes de dar consejos e intentar que tu cambies:

Una mujer preocupada por la salud de su hijo pequeño fue a visitar a un curandero.
Este, al ver al niño, le dijo a la madre “Vengan dentro de una semana”. La madre quedó desconcertada por no recibir un remedio en ese mismo momento. Asi que se fue.
Una semana despues volvio con el niño. El curandero, tras recibirlos, le dijo el remedio: “su hijo debe estar 7 dias sin comer, tomando solo agua”. La mujer un poco enfadada contestó: “¿porque no me dijo esto la semana pasada?”. El curandero se encogio de hombros y contesto: “Comencé a ayunar en cuanto os fuisteis. Llevo sin comer hasta hoy. Si os hubiese dado el remedio la semana pasada no habria podido trasmitir la importacia del mismo, no lo habrias tomado en serio, y tu hijo no podria curarse”.

Si quieres cambiar el mundo cambia tu.

Hay un antiguo refrán que dice que el camino hacia el infierno está hecho de buenas intenciones. Hay millones de personas que intentan ayudar con muy buena intención, dando consejos a los demás y sin preocuparse de seguir ellos mismos sus propios consejos. Es tan grande la felicidad de dar consejos que ¿a quién le importa que yo los siga?
La felicidad de dar consejos a los demás es una felicidad muy sutil y egoísta. La persona a la que aconsejas se convierte en un ignorante y tú eres quien sabe. El consejo es lo único que todo el mundo da pero nadie sigue.

EL PROPÓSITO DE LA EDUCACIÓN (Jiddu Krishnamurti)

No sé si alguna vez nos hemos preguntado qué significa la educación. Por qué vamos a la escuela, por qué aprendemos múltiples materias, por qué aprobamos exámenes y competimos unos con otros por lograr mejores calificaciones. ¿Qué sentido tiene toda esta llamada educación y qué es lo que implica? Es verdaderamente una pregunta muy importante, no sólo para los estudiantes sino también para los padres, para los maestros y para todos aquellos que aman esta tierra. ¿Por qué pasamos por el esfuerzo de recibir educación? ¿Es meramente con el fin de aprobar algunos exámenes y obtener un empleo? ¿O la educación tiene como función la de prepararnos, mientras somos jóvenes, para comprender el proceso total de la vida? Es necesario tener un trabajo y ganarse la propia subsistencia, ¿pero eso es todo? ¿Se nos educa solamente para eso? Por cierto que la vida no es tan sólo un empleo, una ocupación; la vida es algo extraordinariamente amplio y profundo, es un gran misterio, un reino inmenso en el que funcionamos como seres humanos. Si nos preparamos tan sólo para ganarnos la subsistencia, perderemos todo el sentido de la vida; y comprender la vida es mucho más importante que prepararnos meramente para los exámenes y volvernos muy diestros en matemática, física o lo que fuere.

Por consiguiente, tanto si somos maestros como estudiantes, ¿no es fundamental que nos preguntemos por qué educamos o se nos educa? ¿Y qué significado tiene la vida? ¿No es la vida algo extraordinario? Los pájaros, las flores, los árboles vigorosos, los cielos, las estrellas, los ríos y los peces que contienen… todo esto es la vida. La vida es el pobre y el rico; es la constante batalla entre grupos, razas y naciones; la vida es meditación; la vida es lo que llamamos religión, y es también las sutiles y ocultas cosas de la mente -las envidias, las ambiciones, las pasiones, los temores, los logros y las ansiedades. Todo esto y mucho más es la vida. Pero nosotros generalmente nos preparamos para entender un pequeño rincón de ella. Aprobamos algunos exámenes, encontramos un empleo, nos casamos, tenemos hijos, y después nos volvemos más y más como maquinas. Seguimos temerosos, ansiosos, asustados de la vida. ¿Es, pues, propósito de la educación ayudarnos a comprender el proceso total de la vida, o sólo consiste en prepararnos para una vocación, para el mejor empleo que podamos obtener? […].
Ciertamente, la educación no tiene sentido a menos que se les ayude a comprender la vasta extensión de la vida con todas sus sutilezas, con sus dolores y sus alegrías, con su extraordinaria belleza. Podrán lograr títulos académicos, podrán tener una serie de siglas después del apellido y obtener un puesto muy bueno, pero ¿después qué? ¿Cuál es el sentido de todo esto si en el proceso la mente se embota, se fatiga, se vuelve estúpida? Por lo tanto, mientras son jóvenes, ¿no tendrían que aspirar a descubrir qué es la vida en su totalidad? ¿Y acaso no es el verdadero propósito de la educación cultivar en ustedes la inteligencia que tratará de hallar la respuesta a todos estos problemas? ¿Saben qué es la inteligencia? Es, sin duda, la capacidad de pensar libremente, sin miedo, sin fórmula alguna, de modo que puedan comenzar a descubrir por sí mismos aquello que es real, verdadero; pero si están atemorizados jamás serán inteligentes. Cualquier forma de ambición, espiritual o mundana, engendra ansiedad, temor; por lo tanto, la ambición no ayuda a producir una mente clara, sencilla, directa y, en consecuencia, inteligente.

¿Saben?, es realmente muy importante que, mientras son jóvenes, vivan en un ambiente donde no exista el temor. Casi todos nosotros, a medida que envejecemos, nos volvemos temerosos de vivir, de perder un empleo; temerosos de la tradición, de lo que pueda decir de nosotros el vecino, o nuestra esposa o marido, temerosos de la muerte. La mayoría de nosotros tiene miedo, en una forma u otra; y donde hay miedo no hay inteligencia. […].

Sólo cuando uno está constantemente inquiriendo, observando, aprendiendo, encuentra la Paz, la verdad o el amor; y ustedes no pueden inquirir, observar, aprender, no pueden estar profundamente alertas si tienen miedo. No hay duda, entonces, de que el propósito de la educación es el de erradicar, tanto interna como externamente, este miedo que destruye el pensamiento humano, la relación humana y el amor […]. En la misma raíz de la competitividad esta el miedo a no ser nadie, a no alcanzar la meta, a no tener éxito; pero si hay miedo no pueden aprender. Por eso la finalidad de la educación es eliminar el miedo, cuidar de que no se vuelvan seres mecánicos y, al mismo tiempo, impartirles conocimientos. Verán que aprenden mucho mas cuando no tienen miedo, cuando no se sienten amenazados por la autoridad, cuando no están compitiendo con su compañero, porque entonces la mente se vuelve extraordinariamente activa y sensible […].